CITA DE LA SEMANA

CITA DE ESTA SEMANA

"Nos parece que vemos algo y entendemos algo. Pero en verdad solo tenemos un vago indicio de cuanto ocurre a nuestro alrededor, como el caracol lo tiene de la luz del sol, la lluvia y la oscuridad."

Peter D. Ouspensky. Tertium Organum
"






Los centros educativos como comunidades de aprendizaje

Los estudiantes que abandonan los centros escolares lo hacen después de estar en ellos años y de dar múltiples señales de alarma: desmotivación, desapego, absentismo, resultados académicos insuficientes, relaciones conflictivas... Tal vez sea más apropiado hablar de abandono escolar que de fracaso escolar. Si hay fracaso, es social, porque crear y mantener las condiciones para que el aprendizaje sea posible es responsabilidad de todos, no sólo de quienes participan directamente en la escolarización. Es muy importante separar ambos conceptos, aprendizaje y escolarización, porque, por paradójico que pueda parecer, no se refieren a lo mismo. Todos los centros educativos son centros educativos, pero ¿cuántos son auténticas Comunidades de Aprendizaje? 

Por historia, tradición, organización, logística e inercia, el sistema educativo en general, y los centros educativos en particular, tienden a centrarse en la enseñanza, en los programas de estudio, en el cumplimiento de unos horarios y calendarios mínimos y máximos, en la adaptación de profesorado y estudiantes a unas estructuras pre-establecidas, y todo ello en un contexto de casi total desconexión entre las personas y los grupos, y de desconexión con el entorno social y económico de los centros. Tienden, además, a la homogeneidad en los contenidos, en las formas de trabajo, en los sistemas de evaluación, y a recurrir a la diversificación sólo como solución para los casos de estudiantes con dificultades debidamente detectadas, documentadas y diagnosticadas. 



Las Comunidades de Aprendizaje se centran no en la enseñanza, sino en el aprendizaje; no en el cumplimiento de programas, sino en el desarrollo integral de las personas (adultas y no adultas) que las componen; no en el cumplimiento de horarios y calendarios, sino en el desarrollo y expansión constante de una profunda curiosidad y el deseo de aprender. En las Comunidades de Aprendizaje, la energía organizacional no se centra en adaptar a profesorado y estudiantes a una determinada estructura, sino en construir estructuras flexibles que se adapten a los intereses, inquietudes y necesidades de estudiantes, profesores y familias. Lasrelaciones entre personas, grupos y generaciones, y entre la comunidad y su entorno, son el tejido, el contexto en el que todo tiene lugar, y son prioritarias para todos. La diversidad en todas sus manifestaciones, incluida la diversidad de estilos de aprendizaje, es reconocida, potenciada, celebrada y asumida como riqueza y fortaleza, no como problema o excepción.

Existe ya un volumen considerable de investigacion teórica y, sobre todo, de experiencias concretas, contrastadas, exitosas, de Comunidades de Aprendizaje que han surgido como tales o como resultado de la transformación de centros educativos tradicionales. Los resultados, desde todos los puntos de vista, muestran consistentemente mejoras, en muchos casos espectaculares, en clima, relaciones,  motivación, sentimiento de pertenencia, desarrollo de competencias, resultados académicos, finalización de los estudios obligatorios y continuidad del esfuerzo de aprendizaje, entre otros indicadores.

No sólo el 30% de los estudiantes se van. Parte del profesorado, familias y administradores de centros están también fuera de las escuelas, no físicamente, pero sí emocionalmente, mentalmente, absorbidos por la inercia, la impotencia, la desorientación y la desmotivación. Es muy importante tener muy presente que se van de unas determinadas formas de hacer las cosas, de unos modelos educativos y organizativos asfixiantes, y que se van, precisamente, por no encontrar las condiciones, los contextos, en los que poder hacer lo que, en palabras de Peter Senge, "no sólo forma parte de nuestra naturaleza, sino que amamos": aprender.
 

Somos el árbol que cortamos y el mar que intentamos navegar

Cuando nos mantenemos ocupados con pensar en lo que vamos a hacer o, más allá aun, planificar lo que creemos que vamos a hacer que suceda, ...